Menu

UN INVASIVO LOBBY HOMOFÓBICO

El lobby homofóbico se hace cada día más evidente en las tiendas fujimoristas. Se detecta fácilmente a partir de la reunión de los parlamentarios naranjas con el Defensor del Pueblo. Los acuerdos son de intercambio de roles; el Defensor tratará de hacer un seguimiento a las violaciones del Sodalicio, y los fujimoristas se lavarán las manos, con una subcomisión de Justicia a cargo de ello, minimizando el escándalo del Sodalicio por motivos políticos que puedan acallar la campaña Con Mis Hijos No Te Metas. Dios perdona el pecado, pero no el escándalo, diría el Vaticano; Cipriani, y el Papa Francisco.

Pero hay algo más. Justamente después de esta reunión, el Defensor del Pueblo (entrevista en Perú 21), define que elevará a “Conflicto” lo que viene haciendo la campaña Con Mis Hijos No Te Metas, porque “hay una lucha de cosmovisiones”.

Un minuto, leyeron bien, dijo “cosmovisiones”. Y tenemos un defensor que se supone, defiende minorías, ahora separando a peruanos del siglo XXI como si fueran los españoles con la biblia y los incas. Los creyentes y los que no están con Dios. Astuto había resultado el Defensor.

El mandado  político de polarización está clarísimo para sembrar nuevos votos, para los fujimoristas, a partir de la religión, dejando a un lado la política. Es por eso que Keiko Fujimori se dio el lujo de rechazar la investigación en primera instancia del Sodalicio, porque forma parte de su campaña electoral capturar un perfil machista y homofóbico, cazar esa cuota emocional, y borrar su historia delincuencial y criminal en el Perú, el de la red fujimorista.

Se nota que los acuerdos de la reunión han sido fructíferos para el grupo de los evangélicos, los pastores millonarios que creen que puedan hacer lo que quieran, tan solo por tener miles de templos, agraviando al Estado. Y es que el lobby homofóbico (porque en el fondo, eso es después de todo), en el Congreso, con la bancada fujimorista, está muy fuerte, porque son votos que pueden definir unas presidenciales.

¿Cuál es el argumento principal de un Defensor del Pueblo para elevar la campaña Con Mis Hijos No Te Metas al nivel de conflicto social (o de “cosmovisión”), bajando la cabeza ante los intereses de la millonaria propaganda; un energúmeno mediático que rota de micrófonos por sus frases de odio; un Cardenal plagiario y encubridor del Sodalicio por tres años consecutivos; congresistas pastores con rabos de pajas hasta los dientes; un pastor millonario con más propiedades que los reyes del casino o dueños de minas?

Sencillamente, un único fundamento: que están apoyados por la bancada parlamentaria que muy bien puede llamarse Bancada Homofóbica. Es decir, el lobby homofóbico del parlamento peruano existe y estamos viviendo sus feroces demandas ante un gobierno atado de manos, por frustración e inexperiencia. Son 72 congresistas que siguen en paporreta lo dictado por la hija de un preso ex presidente del Perú que ha perdido dos veces las elecciones.

Puede el Defensor Walter Gutiérrez excusarse en que la mayoría de peruanos no desean la igualdad de género. Tendría que revisar las encuestas de Apoyo (“La ideología de género partió al país”, dice, con toda la irresponsabilidad de su imaginario). Porque en Perú no ocurre ninguna desgracia real como cualquier crisis social por grados de violencia extrema, o por ejemplo, que miles y miles de padres no manden a sus hijos a los colegios, para demandar una cosa como ésta. Se nota la mano fujimorista, luego de la reunión.

Es lo que pretende la bancada fujimorista con el lobby homofóbico: que la Defensoría recomiende al Ministerio de Educación que haga algo, elevar la homofobia a otro nivel, ante un panorama de emergencia que, en medios de desastres naturales, solo Walter Gutiérrez puede ver en su labererinto de intereses y presiones, defendiendo y tomando posición, alineándose a cierta gente de odios y miedos contra otras que quieren solo la igualdad.

Sin comentarios

Agregue un comentario

Malapalatuber