Menu

Sobre el tuit indultador de Chichi Valenzuela

¿Ya notaron la bronca entre Cecilia Valenzuela y Rosa María Palacios? Para nada me importa abogar por una de ellas, pues han demostrado que la neutralidad periodística en el indulto no es virtud compartida.
 
Tampoco digo que está mal.
 
Pero voy a diseccionar, congelar, disgregar, y hasta intentar cogotear un tuit curioso de Cecilia Valenzuela, que es notoriamente pro Indulto. Y ahí sí yo me sonrojo como colega. El adiós del rubor, de lo que no es precisamente el rol de una periodista solo puede ser el efecto de un muro de intereses.
 
Confieso que esto es una delicia, lo que mejor sé hacer: jugar con las palabras para encontrar realidades.
 
Comenzaré diciendo que más allá de las acusaciones de Rosa María Palacios sobre la presencia de “Chichi” en la casa del Presidente inclinando la balanza para indultar al exdictador asesino, hay un gran asterisco que lo podría explicar conductualmente, pues ella es esposa de Alfredo Torres, cabeza de las encuestas Ipsos Perú. ¿Alguien sabe cuántas empresas y negocios están alrededor de estas empresas encuestadoras? PPK knows.
 
Y ustedes me dirán “no, Malapalabrero, no tiene nada qué ver que sean parejas”.Y yo les diré que sí tiene qué ver, pues es muy diferente una pareja común y corriente fuera de los círculos de la política, y otra de tipo diferente a las que llamo “Parejas Operadoras”, es decir, el contrato nupcial con la política, en una misma carretera hacia una meta. Otra pareja operadora sería, por ejemplo, la Mariátegui- Osterling, pero de ellos me podría ocupar en otro momento, si alguien me lo pide en este post.
 
También agrego que no hace falta mostrar pruebas, ya déjense de estar peleando. He tenido muchas diferencias con RMP, y hasta me ha bloqueado, pero que no se lea este texto como una defensa (o ataque) de su versión Chichi en casa del Presidente, “Según un Testigo”. Les voy a demostrar que tan solo analizando la forma cómo se escribe se pueden hallar ciertos vacíos de un espíritu mamarrachento.
 
Chichi escribió, seguramente sentada en un mueble de roble, mirando el Misti desde una Hacienda de interminables hectáreas después de montar harto caballo y oliendo a rocotazo relleno, en su celular y con la grasita de la carne molida tipeó: “Hay que mirar hacia adelante con optimismo, para que el futuro sea positivo hay que aligerar la mochila y cerrar las heridas. Fujimori,por primera vez,ha mostrado arrepentimiento.De nuestra voluntad depende que ese gesto sirva para empezar a procesar la tragedia que vivimos en los 90”.
 
Diré que el texto está lleno de lugares comunes, redundancias, y obvia intención de quedar regia ante los fujimoristas (albertistas). Para que uno sepa cuál es la intención de un operador, en las redes sociales, que son siempre previsibles (como este tuit), solo tiene que sopesarlo con el momento político, el tema. Tubo de ensayo: ¿Tanta ligereza de felicidad y onda positiva puede concebir una periodista después de un terremoto político histórico como el Indulto? La balanza se partió quedando el tuit por los aires sin destino. Parece una hippie de los años de amor y paz huyendo de la metrópoli. No es acaso una periodista inmersa al detalle en los crímenes de Colina, las esterilizaciones, los secuestros de colegas como Gorriti, etc. Es decir, yo sé que está de moda cantar Om, pero en estos casos es imposible no parecer un operador del fujimorismo entronado en Palacio a falta de un hombre, que solo tiene de ello la talla de sus pantalones.
 
Porque ¡Quién no mira hacia adelante con optimismo para que el futuro sea positivo! (redundancia chichística, miel de mieles). Optimismo y Positivo, como eslogan de supermercados Wong, el Paulo Coelho se quedó rechico, un toque a Gisela Valcárcel. Es lógico que no se puede mirar hacia adelante con optimismo pensado para que todo te salga mal; me late que con estas frases, los asesores calentaban las orejas de PPK, y mandaron al carajo su gobierno.
 
Es como si en medio de tu sala te hayan acuchillado y el defensor del verdugo te diga años después: “Mira hacia adelante con optimismo, para que el futuro sea positivo”. Fuera conchatumadre.
 
Vamos a la siguiente oración chichística.”Hay que aligerar la mochila y cerrar heridas”. O sea, olvidar, tirar para atrás el crimen, no pensar en eso más. Alzheimer nacional y ablaos ¿Se dan cuenta que es lo mismo que nos diría PPK en estos momentos, o Martin Rivas, o Abimael Guzmán? “Cerrar Heridas”, así de simple, cuando en realidad las heridas cierran, en su naturaleza y progreso, con el tiempo, décadas y justicia, no es cualquier herida; no la costra arrancada, abriéndola nuevamente e intentar cerrarla ofreciendo millones de soles a las víctimas en un acto nauseabundo del premierato mandando a su casa a uno de sus autores. Curiosamente Mercedes Aráoz en reciente conferencia de prensa dijo: “Queremos tener presente que la sociedad en su conjunto debe sentirse satisfecha y reconciliada para cerrar heridas”. Otra vez, “cerrar heridas”, demasiada casualidad, y como les vengo diciendo solo analizando un tuit. Cerrar Heridas, palabras usadas por la Primera Ministra, al alimón con una de las periodistas más importantes del país. El Mismo día. Con la diferencia que primero lo hizo la Premier. Y Cecilia Valenzuela lo reforzó minutos después en su cuenta de twitter. Cerrar Heridas.
 
No es un secreto que se utilizan frases claves para concentrar una tendencia en las redes.
 
Si mal no recuerdo, en el gobierno, para el indulto, se filtró un plan pos indulto (una captura de pantalla de una hoja de cálculo), confirmando la decisión presidencial, y decidiendo actores políticos y de opinión para el apoyo, operadores, los mismos que calmarían la aguas después de efectuado indulto. Si alguien que me lee tiene la captura notará que hay un nombre común a las mencionadas en esta columna.
 
Los tuits, posts, de los operadores, están circulando sin casi dejarse ver por los analistas o comunicadores, pero están. Mostraré algunos ejemplos que a mi juicio son de operadores. Uno lee un post de Semana Económica: “Paños Fríos Tras el Indulto”, publicado el 26 de diciembre, con una leyenda: El antifujimorismo tiene derecho a manifestar su decepción, pero no a inducir a la sedición. ¿Es que acaso creían y temían que esto se volvería la Marcha sobre Versalles? Me quieren joder. La publicación se queja del “tono” de las reacciones, qué increíble. O sea no se quejan de algún vandalismo, sí del tono.
 
Otra muestra en modo operador se publicó en el diario Trome, donde sabemos muy bien del tinte fujimorista corriendo por sus venas, a pesar del esfuerzo de su director de pasar como un diario popular sin tótem, para nada disimula su nalga suelta. Post: “Alberto Fujimori libre: memes sobre indulto humanitario ponen paños fríos al tema [VIDEO y FOTOS]” es otra nota que bien podría presentarse en la boleta de cualquier factura de “publicidad”. El post trae un meme de un Alberto Fujimori impecable cantando en un show de la página de Facebook Meme 2.0. Canta “Soy Libre como el Sol…”. Paños fríos. Con las manos en la masa, colegas.
 
Volvamos con Chichi. Ya demostré que hay contenidos de los operadores circulando por ahí, ya saben, para fluir, tibieza, o que el panorama sea feliz, paños fríos. Callado. Marchito. Subyugado. Porque eso es lo que quieren. Contenidos y mensajes que digan que esto es normal, o de buena fe. Como el tuit de Chichi.
 
Valenzuela termina diciendo: “Fujimori,por primera vez ha mostrado arrepentimiento.De nuestra voluntad depende que ese gesto sirva para empezar a procesar la tragedia que vivimos en los 90”.
 
Acá, Chichi miente con desparpajo. No es la primera vez que Fujimori muestra arrepentimiento. Una nota de El Comercio, publicada ayer, lo ilustra muy bien con el titular: “Alberto Fujimori: las otras veces que dijo “disculpas” o “perdón”. Ocurrieron en el Megajuicio(2007); y en el autorretrato (2012). Su por primera vez quedó por los suelos. Otra de Chichi.
 
Pasamos a la otra frase. “De nuestra voluntad depende que ese gesto sirva para empezar a procesar la tragedia que vivimos en los 90”.
 
¿Procesar? ¿Voluntad? ¿Gesto? Ella cree en realidad que un exdictador, asesino y corrupto, libre, puede reconciliar bandos opuestos, dando ventaja al infractor, a que se salga con la suya. ¿En qué parte del mundo esto se llama reconciliación? es todo lo contrario y se va comprobando en las marchas: fue prender la pradera, burlarse de las instituciones de justicia con un arbitrario y negociado indulto entre las fuerzas políticas no es para menos.
 
Cómo alguien que se llama periodista puede intentar pasar por agua tibia esta maquinación de la farsa, viendo a la Premier, al Presidente, al Ministro de Justicia, mintiéndonos en nuestras caras peladas. No puedo entender tanta maldad.
 
En fin, las tías se bronquean; no importa quién diga si Cecilia Valenzuela estuvo el 24 de diciembre insistiendo a PPK por el Indulto, en la casa del Mandatario, junto a su esposo, con cuadros estadísticos de “Hay que mirar hacia adelante con optimismo, para que el futuro sea positivo”. No importa que Caretas haya señalado a su esposo en la misma situación.
 
Como les decía, me ciño a despertar realidades en los textos.
 
Los tuits hablan por sí solos.

Sin comentarios

Agregue un comentario

Malapalatuber