Menu

Un Jackson Five para Álex Kouri

Entre los faites del Callao hay consternación: Álex Kouri, el aliado y omnipotente ex alcalde ingresa a la universidad del crimen, eso que le llaman ‘cárcel’. Mi fiel reportero el Gato Pop, minino techero de techeros, agazapado desde una casita de Loreto, la nueve, me informa que muchos miran con ojos pendencieros a las actuales autoridades del primer puerto, como diciendo “Ya les llegará el turno, morenos y sotomayores, esperen nada más”.

Le han dado cinco años a Álex Kouri, un Jackson five por crear empresas familiares en torno a un concurso público para cosntruir garitas de peajes en la Vía Expresa del Callao (Convial). La cosa es que él mismo se dio la buena pro, corrupción a toda vista. La justicia peruana comprobó los hechos de una forma magistral, pulcra, y aplausos para el fiscal Martín Salas, quien pese a las amenazas de matones y sicarios, no le tembló la mano.

 

Kouri es un personaje siniestro; fu aliado de Vladimiro Montesinos y un vladivideo lo sacó al fresco (2007), cuando mostraba su interés en el “negocio” de la vía expresa del Callao (el crimen no paga, bro). También son notorios sus vínculos políticos con José Barba Caballero, cuando lo defendía a capa y espada y fue candidato de su partido Cambio Radical en el 2011 para el Congreso; o la misma Keiko Fujimori quien no descartaba alianza con Kouri para consolidarse en Lima y lo defendía de sus casos de corrupción; o el Apra, cuando Javier Velásquez Quesquén lo defendía.  Gran aliado de Alan (¿se acuerdan su apoyo a éste en las elecciones pasadas? ¿El caso de crimen por una pared pintada), Kouri arrastra también coartadas con los operadores y lobistas de San Isidro, ese pequeño aquelarre de las gabrielas, las lentejas de monas, donde alditus y periodistas de RPP se pasean para hacer sus mermeladas. Ojo, vemos en las portadas de hoy a un Kouri que sale para la carceleta con una sonrisita cachacienta. Es que nuestro sistemas de justicia, siempre pecadora, le da el beneficio 2×1 y fácil sale en un año y medio. Deberíamos revisar estos beneficios de todas maneras, e instaurar de una vez la ‘muerte civil’ para delitos de corrupción, para que no puedan postular a ningún cargo público. Muchas veces la cárcel es dorada para aquellos grandes hampones y capos y jefes del crimen organizado. Y si estamos hablando del Callao, Challapalca es el lugar adecuado para Álex Kouri, porque si ‘Caracol’ fue el número uno del narcotráfico portuario y está en la Base Naval, Kouri es el número uno en corrupción del primer puerto y merece el destierro y la incomunicación par no hacer de las suyas en el ‘Llaoca’.

Sin comentarios

Agregue un comentario

Malapalatuber